Covid minimiza una variable

En julio o agosto, caminaba por la calle Alvarado y hacía lo mío. De repente, un hombre con el logo del personal de la ciudad de Monterey en su camiseta se me acercó y me dijo que tenía que usar una máscara. Le pedí que me mostrara las reglas del estatuto. Las banderas anteriores no permiten ninguna excepción, pero el documento normativo tiene una página larga. Un amigo abogado local me explicó hace unos días que no existe un requisito legal para usar una máscara si uno está haciendo ejercicio. Doy un paseo rápido todos los días.

Así que sacó la regla y me dijo que no había tal excepción. Me acerqué y miré por encima de su hombro para poder mostrarle la excepción. Me dijo que le incomodaba que yo estuviera tan cerca sin usar una máscara. Muy bien, pensé, así que me puse la máscara. Ni Bill (su nombre) ni yo pudimos encontrar la excepción que me dijo mi amigo abogado. Por esta razón, usé una máscara durante el resto de la caminata.

Pero cuando regresé a la oficina y navegué por Internet, encontré una anomalía de 6 pies, pero ninguna anomalía de movimiento. Imprimí estas reglas y comencé a llevarlas conmigo en mis caminatas diarias.

Unos días después, estaba comenzando a caminar sin otros peatones cerca cuando vi pasar un automóvil con un letrero del Ayuntamiento de Monterey y girar en la calle de un solo sentido que acababa de cruzar. Pensé que podría ser Bill, el tipo que me detuvo hace unos días, pero no pude darme cuenta porque caminaba con una máscara puesta. Pensé que estaba a salvo porque se estaba convirtiendo en una calle de un solo sentido. Como no quería pelear de nuevo, ignoré el hecho de que me estaba gritando a la vuelta de la esquina, pero me puse una máscara por si acaso.

Entonces sucedió algo increíble. Aunque no pude verlo porque era una esquina ciega, escuché su auto retroceder. Dio marcha atrás por completo en una calle de un solo sentido, luego giró y me siguió por la calle. Bajó la ventanilla del auto y me dijo que después de que me detuvo, revisó las regulaciones en Internet y no había ningún movimiento anormal. Le di las gracias con la mano.

Pero fíjate en lo que pasó. Bill pensó que era tan importante notificarme que no había excepciones de movimiento que era razonable para él correr el riesgo de retroceder cuando un automóvil podría doblar fácilmente una esquina y chocarlo por detrás.

Es un microcosmos de los problemas que tienen muchos burócratas con la mentalidad regulatoria provocada por el tema del covid. No te preocupes por causar un accidente, porque es muy importante decirle a este peatón (yo) lo que ya me dijo hace unos días: las reglas del Covid no tienen excepciones para los deportes.

Toda la información expuesta en este articulo es solo de carácter informativo, esta compuesto por una recopilación de información de internet. No necesariamente esta actualizada o debe ser tomada como una fuente

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